Aviones

¿Alguna vez habeis subido a un avion y habeis sentido como vuestros oidos chillaban? ¿Alguna vez os habeis dado cuenta de que vuestros pies no estaban tocando a tierra, que en cualquier momento puedes caer y puede acabarse todo?

El miedo a las alturas me ha paralizado muchas veces durante el transcurso de mi vida. Me ha apartado de vivir experiencias que podrian gustarme. Me ha aislado en mi zona de confort. Pero nunca me ha detenido a la hora de subirme a un avion.
Hoy voy camino de una ciudad desconocida, de una pesadilla en forma de vacaciones. Me llama la aventura de un nuevo lugar, pero me retiene el haver dejado una parte de mi alma en tierra. Despues de todo solo soy una joven con el corazon encadenado.

Aeropuertos

Aeropuertos: pequeñas ciudades dentro de su propio universo. Sus visitantes, viajeros, algunos pasajeros, otros permanentes, vagan por sus calles y sus caminos. Arrastran sus pies pesados y se dirigen a su lugar predeterminado. Sonrien ante un desconocido. Lloran contra el espejo. Se despiden así de sus seres queridos, de los amores y de los enemigos.

Aeropuertos: pequeñas estaciones de paso. El lugar donde unos van y otros vienen. Donde suceden los reencuentros y las alegrias del momento. Donde suceden las despedidas y las tristezas de la distancia.
Aeropuertos: una mágnifica metafora sobre nosotros mismos.

Una linea

Nada más leer la primera linea de tu relato he sabido quien era esa sumisa atada a un amo ausente. Y queria escribirte y responder a ese embellecido texto en el que haces referencia a tu apodo: Ese nombre que te puse para darte las gracias. Para, de alguna manera, mostrar lo que me habias enseñado a ser. 

Mientras escribo estas palabras, y las pienso, no les encuentro sentido. No encuentro sentido a decirte que has hecho que recordara una bella época en la que buscaba aquello que no obtenia de quien tiene encadenado mi corazón. 

Despues de todo, sigues teniendo la razon. Sigues sabiendo mi historia. Sigues conociendome, a veces, más incluso que yo misma.

Lunes contigo

Cuando vamos a dormir y tu, indisimuladamente, me besas en la cabeza despues de todo un día ocupado odiando al mundo solo pienso que mañana será otro día, que puede, que mañana estés bien. 

Despues de un largo día ignorándote, solo rezo para que vuelvas a mi mente como lo que una vez fuiste: una luz de esperanza, una alegría para el corazón. Pero, sin embargo, vuelves como una tormenta de nieve, de esas que hielan el corazon, que oscurecen todo lo que tocan. 

Así pues, a veces, deseo no verte, deseo que no estés, deseo que simplemente desaparezcas.

Hasta que uno de nuestros corazones deje de latir.

Quiero odiarte. Quiero no tener que acudir a ti. Quiero poder pasar un día sin hablarte. Quiero olvidarte pero no puedo.

No puedo no verte en mis sueños. No puedo imaginarme un futuro sin ti. No puedo olvidarme de tus caricias. No puedo respirar si no eres tu la razón por la que mi corazón late.

Necesito no necesitarte. Necesito poder pasar el dolor sin tus abrazos. Necesito sentir que me has roto el corazón lo suficientemente como para no desearte más. Necesito no ser adicta al tipo de dolor que provocas pero sin embargo, lo soy.

Soy adicta a tu olor. Soy adicta a tus abrazos eternos. Soy adicta a tu mirada de reproche. Soy adicta a tus caricias. Soy adicta a tus enfados. Soy adicta a tus golpes sin sentido. Soy adicta a tu dolor en los días malos y a tu alegría en los buenos. Soy adicta a ti y no debería.

No debería amarte. No debería desear estar contigo. No debería imaginarme mundos enteros a tu lado. No debería querer que me dominaras. No debería amar ser tu sumisa. No debería hacer y decir tantas cosas…

Pero digo y hago. Y he cometido pecados contigo. Y te he amado más de lo que amo al progimo. Y he roto normas y he desechado principios. Y te amo, te he amado, te amaré… hasta que alguno de nuestros corazones deje de latir.

Puede cambiarlo todo

A veces sabemos cosas que preferiríamos no saber. A veces decimos cosas que preferiríamos no haver dicho.

A veces nos damos cuenta que las personas no son como creíamos. Ese “te amo” a veces significa un conmigo y con nadie más. Ese “siempre te querré” se convierte en un amasijo de mentiras.

A veces, nada es lo que parece y piensas. Piensas que ese miedo que te inculcó no es solo miedo, es posesion, rabia, ira, celos. A veces las cosas son más que un te amo, a veces un te amo puede cambiarlo todo.